Algo ha cambiado. Hace tiempo que el merchandising corporativo dejó de ser esa bolsa llena de bolis, libretas y tazas que nadie quiere. Hoy, en 2025, si vas a regalar algo con tu marca, mejor que tenga alma. Mejor que diga algo. Mejor que hable por ti cuando tú no estás.
Esta guía no es una lista de objetos promocionales ni una oda al logotipo impreso. Es una invitación a repensar cómo te presentas al mundo a través de lo tangible. Porque en una era donde todo es digital, lo físico puede ser revolucionario.
El merchandising que habla de ti
No vamos a darte las mismas recomendaciones de siempre. Esta guía es para ti si:
- Estás cansado de regalar cosas que no dicen nada.
- Quieres que tu marca se sienta bien en las manos de quien la reciba.
- Agradeces los consejos que no suenan a manual corporativo.
Vamos a hablar de identidad, de coherencia, de materiales, de qué elegir (y qué no), y de cómo convertir algo tan sencillo como una camiseta o una libreta en un gesto que quede.
Por qué el merchandising ya no es lo que era
De objeto con logo a extensión de tu cultura
El merchandising bien hecho no es un extra. Es parte de tu narrativa. Es eso que alguien se lleva a casa y le recuerda quién eres. Por eso, el logo ya no es suficiente. Ahora importan los materiales, el diseño, el mensaje, incluso el envoltorio.
Ejemplo:
Una startup de energía sostenible que regala una libreta hecha con papel de algas y una botella de acero inoxidable con un mensaje sencillo: “Somos lo que elegimos usar cada día”. Sin logotipos enormes. Con mucha intención.
Definición sin rodeos (porque ya está bien de definiciones vagas)
El merchandising corporativo es todo aquel objeto físico que una empresa entrega para comunicar su identidad, fortalecer su cultura o dejar huella. Puede estar pensado para empleados, clientes o partners. Pero siempre tiene que estar pensado.
Por qué ahora todo el mundo habla (bien) de merchandising
Porque:
- Cuidar el planeta ya no es opcional.
- Lo digital lo invade todo, y lo físico reconquista el espacio.
- Diseñar para personas es la nueva norma.
- Lo bien hecho se nota. Y se comparte.
Lo que no se ve, pero se siente
Un kit de bienvenida que sorprende puede evitar la rotación. Una camiseta pensada con gusto genera orgullo. Un boli que funciona crea confianza. No es magia. Es cuidar los detalles.
Cómo acertar cuando haces merchandising para tu empresa
Empieza por lo que eres, no por lo que hay en el catálogo
Antes de elegir nada, piensa en ti. En tu marca. En lo que quieres transmitir.
Preguntas que ayudan:
- ¿Y si mi empresa fuera una textura?
- ¿Y si fuera un objeto cotidiano?
- ¿Qué sentiría alguien al abrir este regalo?
Caso:
Una empresa que trabaja con tecnología educativa decide incluir en sus packs de eventos un cuaderno personalizable, un juego de cartas para idear en grupo y una bolsa reversible. Todo respira colaboración y creatividad.
Elegir bien que no siempre es lo más caro
No hace falta hacer algo estrafalario. Basta con pensar. Con cuidar. Con no hacer lo mismo de siempre.
Tips realistas:
- Dale prioridad a lo útil.
- Evita el plástico si no es necesario.
- Fíjate en los detalles (costuras, cierre, peso, tipografía).
- Huye del “esto es lo que regalan todos”.
Inspiración real:
- Un difusor de aromas con esencia propia.
- Calcetines con frases internas del equipo.
- Un cuaderno con portadas ilustradas por artistas locales.
Explora este catálogo textil: hay vida más allá del boli.
Elige con quien pensar, no solo con quien imprimir
Colabora con proveedores que escuchen, entiendan y propongan. En Karlan Merchandising llevamos años ayudando a empresas a pensar el merchandising como parte de su historia, no como un apunte en la hoja de gastos.
Dale contexto, dale voz, dale espacio
El merchandising no es un regalo aislado. Es parte de tu comunicación.
Haz esto:
- Acompaña cada objeto con un mensaje (que no suene a plantilla).
- Muestra el proceso en redes.
- Inclùyelo en la narrativa de marca.
Y sí, mide. Pero no todo se mide con ROI
¿Tus empleados comparten los kits en Instagram? ¿Tus clientes lo usan años después? ¿La gente lo recuerda? A veces, eso vale más que una conversión directa.
Lo que no hacer
Regalar cosas que no funcionan
Un boli que falla, una camiseta con una costura mal hecha o un pendrive de 128MB. Si vas a hacer algo, hazlo bien. O no lo hagas.
Elegir sin pensar en para quién
No todo vale para todo el mundo. Piensa en qué quiere, necesita o disfrutaría la persona que va a recibirlo.
No contar con el equipo
Si el equipo se siente parte, el merchandising se vive como un símbolo. Si no, como un trasto.
Algunos ejemplos que inspiran (porque funcionaron)
Caso A: una empresa tech con onboarding memorable
- Regalo: teclado mecánico + libreta sostenible + hoodie negra sin logo grande + carta escrita a mano.
- Resultado: empleados compartiendo el pack sin que nadie lo pidiera.
Caso B: una ONG que no olvida su esencia
- Regalo: tote bag de algodón ilustrada, boli de bambú, papel con semillas.
- Resultado: voluntarios comprometidos, mensaje coherente, redes activas.
Caso C: una agencia pequeña pero con alma
- Regalo: calcetines con frases internas tipo “no sin mi brief” o “lunes sin café no valen”.
- Resultado: risas, pertenencia y muchas fotos.
Las preguntas que siempre surgen (y que vale la pena responder bien)
¿Es lo mismo merchandising publicitario que corporativo?
No. Uno busca visibilidad. El otro, conexión. Uno va a ferias. El otro se queda en casa. Ambos pueden coexistir, pero tienen ADN diferente.
¿Hay que gastar mucho?
No. Hay que gastar con sentido. Una buena idea en un objeto simple funciona mejor que un regalo caro sin alma.
¿Qué se lleva en 2025?
- Diseño cuidado (aunque sea minimalista).
- Textiles sostenibles.
- Aromas, descanso, cosas que cuidan.
- Productos que invitan a usarse, no a guardarse.
El merchandising corporativo no es una moda ni un detalle bonito
Es una forma honesta de decir: “así somos, y así queremos que nos recuerdes”.
Hazlo bien y con intención. Hazlo para dejar huella, no solo presencia.
En Karlan Merchandising creemos en eso. No solo imprimimos, diseñamos contigo. Pensamos. Acompañamos. Traducimos tu identidad en cosas que se tocan, se usan, se sienten.
Y si te quedas con una idea de esta guía, que sea esta:
El buen merchandising no se nota. Se recuerda.